En la entrada anterior explicamos qué son las Funciones Ejecutivas y os hablamos de algunas de ellas. Los niños y adolescentes pueden tener dificultades con la gestión de alguna de estas funciones.
La mayoría de las dificultades que tienen los niños y adolescentes en su funcionamiento cotidiano tienen su origen, o se acompañan, de un deficiente funcionamiento a nivel ejecutivo.
Alteraciones que podemos observar en cada una de las funciones
Problemas con la memoria de trabajo
Cómo se ve: Tu hijo olvida instrucciones sencillas, como “ponte los zapatos y coge tu mochila” y sólo hace una de las dos cosas.
Impacto: Las tareas escolares se vuelven difíciles y frustrantes y en casa se tienen que repetir constantemente las instrucciones diarias.
Cómo puedes ayudar: Divide las tareas en pasos más pequeños y dale recordatorios visuales, como listas o dibujos, y si es necesario acompáñale hasta que adquiera el hábito.
Dificultades con el control inhibitorio (autocontrol)
Cómo se ve: Tiene arrebatos cuando algo no le gusta, reacciona de forma excesiva ante pequeñas frustraciones, o tiene dificultades para esperar su turno.
Impacto: Estas reacciones pueden causar conflictos con amigos y familiares, y hacen que las actividades diarias sean estresantes para todos.
Cómo puedes ayudar: Practica el autocontrol invitándole a parar cuando actúe de forma impulsiva. Le puedes enseñar técnicas de calma como contar hasta 10 o respirar lentamente.
Rigidez o falta de flexibilidad cognitiva
Cómo se ve: Tu hijo se molesta mucho cuando cambian los planes, o se queda atascado con una sola idea sin poder pensar en alternativas.
Impacto: Esto puede llevar a enfados o ansiedad cuando las cosas no salen como él esperaba.
Cómo puedes ayudar: Puedes modelar tú mismo la adaptación. Si cambian los planes, muestra cómo encontrar alternativas divertidas y positivas: “¡El parque está cerrado, pero podemos hacer una tarde de películas en casa!”.
Desorganización y problemas con la planificación
Cómo se ve: La mochila de tu hijo es un caos, pierde cosas o no sabe por dónde empezar cuando tiene una tarea grande.
Impacto: Puede sentirse abrumado fácilmente y desmotivarse cuando algo le cuesta.
Cómo puedes ayudar: Ayúdalo a organizarse desglosando las tareas paso a paso hasta que desarrolle la habilidad.
Dificultades con la regulación emocional
Cómo se ve: Las emociones de tu hijo pueden parecer descontroladas, como ataques de ira por cosas pequeñas o episodios de llanto.
Impacto: Las explosiones emocionales pueden afectar la vida familiar y dificultar las interacciones con amigos y maestros.
Cómo puedes ayudar: Primero valida sus sentimientos: “Sé que estás muy enfadado porque querías ganar. Es normal sentirse así”. Luego, enséñale técnicas para calmarse.
Resolución de conflictos
Cómo se ve: Tu hijo grita, golpea o prefiere ignorar una situación difícil en lugar de enfrentarse y solucionar el problema.
Impacto: Los conflictos entre hermanos o con los padres pueden ser más frecuentes y más intensos.
Cómo puedes ayudar: Haz que tu hijo imagine cómo se siente la otra persona en el conflicto. Esto fomenta la empatía y la búsqueda de soluciones.
Toma de decisiones
Cómo se ve: Toma decisiones rápidas sin pensar en las consecuencias, o se paraliza y busca que otros decidan por él.
Impacto: Le cuesta priorizar tareas o gestionar el tiempo. La dificultad para tomar decisiones puede hacerle más influenciable.
Cómo puedes ayudar: Enséñale a analizar las consecuencias de cada opción. Por ejemplo: “Si terminas tus deberes ahora, tendrás más tiempo libre después. ¿Qué prefieres?”
Cómo impacta esto en la vida diaria
Las dificultades con las funciones ejecutivas pueden afectar a los niños en diferentes ámbitos:
- En la escuela: Problemas para concentrarse, completar tareas a tiempo o recordar lo aprendido.
- En las relaciones: Conflictos con amigos porque no saben esperar su turno o adaptarse a las reglas.
- En la familia: Las tareas simples pueden convertirse en batallas diarias.
¿Qué pueden hacer los padres?
Aunque estas dificultades pueden ser frustrantes, hay muchas maneras de apoyar el desarrollo de las funciones ejecutivas.
Los padres desempeñan un papel crucial. Estas habilidades no se adquieren de forma automática, sino que requieren práctica, apoyo y entornos que fomenten su desarrollo.
Crear un ambiente estructurado: Los niños con problemas de Funciones Ejecutivas se benefician de rutinas claras y previsibles, además del apoyo específico en el desarrollo de las diferentes habilidades.
Las funciones ejecutivas son esenciales para el rendimiento y el bienestar de los niños. Con paciencia, práctica y las estrategias adecuadas, podemos ayudarles a desarrollar las habilidades necesarias.
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
Si sientes que estas dificultades están afectando el bienestar de tu hijo o haciendo que la vida diaria sea muy complicada, puede ser útil buscar orientación profesional.
En La Catalpa ofrecemos una intervención integral con el niño o adolescente y un acompañamiento a los padres para que puedan dotarse de recursos que les permitan ayudar a sus hijos en su proceso de desarrollo.